viernes 6 de noviembre de 2009

El trancón de la Autopista


El regreso a casa desde mi trabajo día a día es una aventura. Esta es de tal nivel que nunca vamos a ser capaces de predecir o de saber cuanto va a ser el trayecto hasta que nos encontramos en el camino. En este caso no hay sistema de información mejor que la metodología de trabajo de campo.

Hoy, luego de tener un día de poco trabajo, porque como ustedes ya saben, o al menos los que me siguen en twitter, la conexión a Internet desde mi oficina es muy mala, tan mala que teniendo en cuenta que la mayoría de mi trabajo se basa en Internet, prefiero llevarme siempre el trabajo a casa que esperar a que la información que necesito este disponible con el Internet de la oficina. Yo sé, esto, a mi modo de ver las cosas, es como si en una vivienda no hubiera servicios públicos fundamentales como el agua.

Bueno, hoy viernes estaba contento porque aun con toda la pereza que representa un viernes irse a la casa a estar ahí encerrado por todo el fin de semana, al menos iba a llegar muy temprano. Pero ¡oh sorpresa¡, cuando llegué a los buses que me regresan a la ciudad (quizá por trabajar en el campo es que tengo problema con la conexión a Internet) el que estaba a puto de salir solo tenía un puesto y era en el motor del bus (no es que me haya venido dentro del motor pero si sentado encima). Yo con ese afán de llegar a mi casa a trabajar y pensando que esta semana no había habido trancón a la entrada de Bogotá por la Autopista Norte, pensé: “Esto no va a ser más de 30 minutos de recorrido, y teniendo en cuenta que yo soy de los últimos en bajarme, tendré puesto digno muy pronto.

Cuando cogimos la autopista nos topamos con la cola vehicular en el peaje. Para los que saben que la ruta Chía – Bogotá es muy corta, sabrán lo que quiere decir que el trancón esté en el peaje. Así que ahí fue la segunda sorpresa, ya no era sólo el hecho de estar sentado sobre la tapa del motor en un cojín de navidad, si no también saber que iba a estar así por cerca de hora y media.

Luego del cabeceo respectivo en el trayecto y de darme cuenta que todos los demás humanos, que si obtuvieron puesto digno, iba descansando, no me quedó más remedio que escribir un post, tomar una foto con mi celular y esperar que este esfuerzo de escribir de la forma más incomoda sentado (Escribiera o no en mi portátil la posición es incómoda) no sea en vano. Además, la niña sentada a mi lado nunca abrió la ventana en todo el trayecto, ni campesina que no abre la ventana por miedo al resfrío o por el simple hecho de la pereza.

Al finalizar este post, que publicaré tan pronto como llegue a mi casa, puedo decir que llevo una hora desde que salí de la oficina, aun veo frente a mi el paisaje sabanero, lo que quiere decir que quizá en media hora ya esté entrando a la ciudad. Tengo dos fotos tomadas en el trayecto desde mi posición privilegiada al lado del conductor. Conclusión, hoy ha sido una de mis peores aventuras en el camino a casa y ni siquiera tengo la posibilidad de hacerlo público en Twitter. Sucks.

Charria

viernes 16 de octubre de 2009

Lo que hace el desocupe

Como muchos de ustedes deben saber, soy un desempleado más de este país. Además, y eso es triste, no lo sería si estuviera en Toronto, ciudad en la que viví por cerca de un año y con la que tengo vinculos muy fuertes.

Dentro de este problema que afecta el país y que está cerca del 12 %, si no fue que ya lo pasó, no nos podemos echarnos a la pena y quedarnos en casa día y noche esperando a que el cartero llegue con una oferta de trabajo.

Además, y esto no creo que muchos de ustedes lo sepan, fuera de disléxico ,soy hiperactivo, por lo que el verme en casa encerrado todo el día sin más que hacer que sacar al pasear el perro, claro si al menos tuviera uno, me parece el panorama más deprimente que pueda darse en la vida. O es que acaso los pensionados son felices en casa.. pues no.. por eso es que todas las organizaciones sociales están llena de estos personajes o sulen llenar los cruceros, porque no hay nada como serle útil a la sociedad o hacer algo que ocupe nuestra mente, así sea poniendo carteleras o hablando por teléfono, llamadas que pueden ser monitoreas, ya sea por el próximo difunto, el DAS, o algún hombre desocupado de quién aun nos preguntamos como hace para oír tantas llamadas al mismo tiempo.

Pero bueno, mi post de hoy no es sobre el monitoreo de llamadas sino sobre mi hiperactividad y el desempleo. Entonces, teniendo en cuenta que no tengo perro que pasear y, por consiguiente, busco algo que hacer para verle la cara amable al desempleo, comencé a ganar un poco de experiencia en una oficina de comunicaciones de una entidad cualquiera, de la cual prefiero no decir el nombre.

Estando en mi “oficina” en la que tengo que trabajar para que no me echen – se me olvidaba, no me pueden echar porque no soy un empleado – aprovecho el tiempo para actualizar mi cuenta de Twitter y revivir mi blog. Bueno, todo esto como consecuencia de la falta de trabajo.

Estando en esta oficina de comunicaciones me han publicado notas en el periódico interno, he hecho algunas entrevistas y, bueno, he crecido bastante profesionalmente. Sin embargo, algunas veces siento que me tienen ahí por consideración, como para que no me deprima en mi casa, y no por lo que en verdad pueda hacer.

La prueba de eso, en la última semana más evidentes, son las tareas for dummies que me han pedido. Esto ha llegado al punto que hoy no tengo nada que hacer. Para ser honesto, es algo que me molesta porque estoy en la oficina 8 horas diarias, mínimo, para no hacer más que trabajar un par de horas. En verdad que a veces preferiría que me echaran y no venir a sentarme a escuchar la música de mi computador. Esperemos que hoy, luego del almuerzo, se haga lo planeado y que al menos mi “amigo” en la oficina salga con algo para hacer en la noche.

Charria

martes 13 de octubre de 2009

Y una nueva semana comienza…


La foto que acompaña este post, en la que me veo lleno de tristeza, es el reflejo de lo que muchas veces mi corazón siente. No por que sea infeliz o algo por el estilo, más porque tratar de saber que es lo que viene en nuestra vida, o cuál es el Plan de Dios para cada uno, no es fácil.


El 28 de abril de 2009 - día de mi graduación como Comunicador Social - yo estaba en viviendo en Toronto y creía tener mi vida armada, y bueno, eso me tranquilizaba mucho. Además, mis papás estaban de visita y todo alrededor era celebración y alegría. Así lo fue por cerca de dos meses, cuando, ¡OH! Sorpresa… yo estaba en un vuelo Detroit-Houston-Bogotá. What the heck? Si… me regresaba a Colombia. Cómo, aun no lo sé y sigo tratando de entenderlo.

Luego de un tiempo en Colombia, yo decía y me ufanaba de los feliz que estaba, de lo bueno que había sido conocer a todas estas nuevas personas y creía que todo lo del viaje inesperado era lo que en verdad tenía que hacer en mi vida, regresar a Colombia.

Sin embargo, durante todo este tiempo de toma de decisiones y de felicidades momentáneas o sucedáneas, algo aun no encaja en mi vida. ¿Qué es? No lo sé... ya quisiera saberlo y entonces dejar de escribir en este blog sobre el tema. O escribir algo como “Vi la luz”.

Durante este fin de semana de puente, como se llaman en Colombia, estuve meditabundo en mi casa. Sólo salí el lunes a nadar con un amigo. Entonces, me di cuenta que esa felicidad y esa plenitud que he vivido durante mi tiempo en Colombia no es del todo real, que las personas nuevas que han llegado a mi vida no son lo que dicen ser y que, al final, como dice algún filósofo que en este momento no recuerdo, las relaciones humanas se basan en satisfacer necesidades personales. Es decir, quien dice ser tu amigo, lo es porque se trae algo entre manos contigo. That’s suck and piss me out.

En conclusión, solo un pequeño porcentaje de la nueva gente que ha llegado a mi vida, en esta segunda temporada en Colombia, se interesa por mi en verdad.

Además, teniendo en cuenta que en Canadá era también puente, por la fiesta de Acción de Gracias (Thanksgiving), llamé a muchos de mis amigos y a mi hermano, si mi único hermano, quien vive en Toronto con su esposa. Después de esto un fuerte sentimiento de melancolía y anhelos del pasado vinieron a mi mente.

Ahora… llego al trabajo mucho antes de lo planeado. Todo por el tráfico e imprevistos que siempre pasan. Estoy sentado en mi escritorio (que en verdad no es mío porque ni este es mi trabajo) y pienso. ¿Qué tengo yo en Colombia más que mi familia? Con respecto a mis amigos, si… ustedes han sido importantes para mi y sé que, sea lo que sea que pase, ustedes van a estar ahí… bueno por lo menos los que en verdad me quieren.

Determinaciones… Aun no he tomado ninguna… pero en verdad necesito y quiero decir ¡Vi la luz!

lunes 14 de septiembre de 2009

EL QUE SABE, SABE…

Cuando era pequeño me acuerdo mucho de una caricatura de Garfield que decía: “El que sabe, sabe… el que no, es jefe.” Hoy, luego de 18 años, desde la primera vez que vi dicha caricatura, veo como lo que este cómic decía se hace realidad.

Estando en el mundo laboral uno se da cuenta de que la vida es diferente y que estas frases “filosóficas” de Garfield son verdaderas. Es triste llegar a trabajar y descubrir que quien se supone deber estar al tanto de todo, no sabe lo que pasa en la oficina ni la diferencia entre un trabajo bueno y uno malo. Además, saber que hay cierta ineficiencia en su gestión. Algo peor, es saber que se lleva los créditos del trabajo hecho por otros, como en este caso, el muy querido “Charria” y su amiga “Ranita”.

“Boggie”, como es conocido éste buen jefe, en verdad está en esa posición por que sólo sabe preguntar cómo esta su gata, mas no, qué ha pasado en su trabajo.

Esperemos que pronto el resto del mundo se de cuenta de que “Boggie” no es quien dice ser, no sabe lo que se supone debe saber y, pero aún, no hace lo que tiene que hacer. Mientras esto pasa, “Ranita” y “Charria” seguirán trabajando de forma anónima mientras el resto de la empresa le da crédito a “Boggie”.

Charria

jueves 30 de julio de 2009

País de Mierda

El próximo 13 de agosto de 2009 se cumplirán 10 años del asesinato del periodista y humorista Jaime Garzón. Desafortunadamente un magnicidio de tal envergadura no ha sido resulto gracias a la inteligente y sagaz justicia Colombiana.

Este es un video que expresa muy bien el calificativo que nos merecemos como país ante este hecho tan vergonzoso. Gracías César Augusto Londoño por estás cortas pero dicientes palabras.


lunes 2 de febrero de 2009

Severn Cullis-Suzuki's Speech

jueves 29 de enero de 2009

Por Dinero

El médico comentó que es el único hijo hombre de una familia humilde del interior de Minas, y que "con sacrificio y unión" fue el único que tuvo la oportunidad de estudiar, "pues mis hermanas no terminaron la enseñanza secundaria".

"Mi madre era una simple costurera que trabajaba hasta las madrugadas para ayudar a mi padre. Mi padre era una guardia nocturno. Por eso se pueden imaginar el sacrificio que hicieron para tener un hijo médico. Luego escogí la ginecología y la obstetricia", afirmó.

"Entre las mayores dificultades enfrentadas como médico recién formado, choqué con la realidad de lo que es mi profesión. En un largo tiempo los médicos se vuelven ricos, y yo quería más, quería enriquecerme y tener más dinero. Fue así como violé el juramento que hice cuando me formaba para dar la vida, para salvar la vida. Ayudé a muchos niños a venir al mundo, pero también a muchos de ellos no les permití nacer y me enriquecí escondido tras la máscara de la vitalidad", agregó el médico.

Reconociendo la verdad

Sobre su vida abortista, el experto explicó que "puse un consultorio que en poco tiempo se convirtió en el más visitado de la región. Y saben ¿qué es lo que hacía?: abortos. Y como todos los que cometen el crimen, me decía a mi mismo que todas las mujeres tienen el derecho de escoger y que era mejor que sean ayudadas por un médico para no correr los riesgos de ir a una clínica clandestina donde los índices de muertes son alarmantes".

"Y fue así, en un ciego e inhumano oficio de medicina, que construí una familia con muchos bienes, muy rica y que nada le faltaba. Mis padres murieron con la ilusión de que su hijo era un doctor bien logrado, exitoso. Crié a mis hijas con el dinero manchado con la sangre de inocentes y fui el más despreciable de los humanos. Mis manos, que debieron ser bendecidas para la vida, trabajaron para la muerte", agregó.

La misma "moneda"

El médico explicó emocionado que "sólo paré cuando mi conciencia hizo sangrar a mi corazón con la misma sangre de todos los inocentes que no dejé nacer. Mi hija menor, Leticia, dejó de respirar por una infección generalizada luego de haberse sometido a un aborto. Ella, de 23 años de edad, salió embarazada y buscó el mismo camino de tantas otras que me fueron a buscar: el camino del aborto. Y sólo supe de esto cuando ya nada se podía hacer".

"Al lado del lecho de muerte de mi hija, vi las lágrimas de todos esos bebes que yo maté. Mientras ella esperaba la muerte, yo agonizaba junto a ella. Fueron seis días de sufrimiento para que en el séptimo día ella partiese hacia el encuentro con su hijo, al cual un médico asesino le impidió nacer", comentó.

"Cansado por las noches que pasé al lado de mi hija, yo soñé que andaba por un lugar absolutamente oscuro y muy húmedo, en el que quería respirar pero no podía, yo quería salir desesperadamente pero fui envuelto por un lugar en donde el estruendo me dejaba atónito. Eran los llantos dolidos de los niños que en mi pensamiento, como si un rayo me cortase por la mitad, veía en mi entendimiento: los llantos eran de dolor, eran los lamentos de aquellos niños que yo no dejé nacer. Era la triste consecuencia de mis actos sin pensar, esos llantos que gritaban ¡asesino!, ¡asesino!", afirmó el médico.

"Asustado para salir de aquel lugar, pasé mi mano por mi rostro para secar mi sudor y mis manos se mancharon de sangre! Aterrorizado grité con toda la fuerza que me quedaba un pedido de perdón, sólo así logré respirar nuevamente y me acordé de que era tiempo de acoger y valorar el último respiro de mi hija, que murió por las consecuencias de la infección que le produzco el aborto. Yo sé eso a través de mi sueño", agregó.

Reparación y conversión

El experto comentó que "pude comprender que a partir del momento de la fecundación del óvulo existe vida, por lo que entendí que soy un asesino, para restar mi culpa y mi dolor, vendí mi consultorio y todos los bienes que conseguí con la práctica del aborto y con ese dinero, construí una casa de amparo para madres solteras y me dedico hoy a atender y practicar ¡una medicina de verdad!".

"Hoy soy médico de los pobres, de los desamparados y desvalidos, y los niños que vienen al mundo a través de mis manos son hijos que adopto pues sé que tengo una sola misión: traer la vida al mundo y dar condiciones para que los niños tengan un lugar feliz.

sábado 8 de noviembre de 2008

Lo que ha pasado...

¿Qué ha pasado con Charria? Se preguntaran algunos de ls lectores de este abandonado blog, si que aun quedan lectores. ¿Qué ha pasado con mi blog? Se pregunta Charria. La respuesta aun no se sabe... estoy tratando de buscarla en este sin fin de opciones y oportunidades que nos da la vida.

Llevo ya más de 4 meses en Canadá. Y por si acaso les queda duda a todos aquellos que así lo creen, no he visto el primer iglú en la ciudad en la que estoy, Toronto. La gente, al igual que mi primera percepción hace un año cuando vine de vacaciones, es muy amable y sale al encuentro constante.

Con respecto a mí, nunca pude haber estado mejor. Se puede decir que en esta ciudad he encontrado la felicidad que tanto he buscado, así como la libertad para ser yo mismo. Tal como Dios me trajo al mundo.

Lo que viene, radicarme en Toronto. El por qué, porque estoy muy, muy, muy feliz. Es la sumatoria de todas las cosas juntas y cuando se encuentran para que ir a buscarlas a otro lugar.

Así que ya podrán deducir que es lo que ha pasado. Y sea como sea, me quedaré acá de por vida, pues si hemos encontrado eso que tanto hemos buscado en la vida, para qué volver atrás.

Si todo sale bien, en enero comenzare algo nuevo. Por lo tanto solo puedo decir que navidad la pasare con la familia de mi mejor amigo y, quizá, año nuevo. Si quieren visitarme, saben que son bienvenidos, hay hoteles muy buenos en el área donde vivo y nada mejor como salir a caminar a downtown, a unos 15 minutos desde mi casa.

Me despido... no prometo volver pronto porque no lo sé.

Charria.

sábado 23 de agosto de 2008

I'm back

Si... así es, aunque lleve más de mes y medio sin escribir, estoy de vuelta. No he abandonado Charriedades, pero si debo admitir que esto ha sido un descuido de mi parte.

Sigo pensando en mis amigos que pasan, frecuentemente, a decir hola o simplemente a saber que ha pasado en mi vida. Y bueno, pues les cuento que al fin de cuentas no ha pasado mucho. Completo ya casi dos meses en Toronto. La experiencia ha sido muy buena, he conocido mucha gente y hecho nuevo amigos. He vivido en casa de familia, residencias unviersitarias feas y ahora e bonitas. Me he dejado llevar por el corazon a la hora de salir con plata en el bolsillo, tambien he perdido por no saber bien como funciona el sistema y, sin embargo, el balance general es positivo.

Mis planes de radicarme de por vida en Toronto siguen en píe. Ahora más que antes. Mi corazon ha vuelto a latir de emcoión y amor. Me he conocido mas y mi nivel de ingles mejora satisfacoriamente. Pense que obtener algunas, relacionas, directamente, con lo laborar, iban a sr más fáciles. Pero bueno, igual sigo el camino y si Dios quiere las cosas van a salir bien al final.

Aun no me atrevo a escribir en mi blog en ingles, o pasar a un bilingüismo, ese será algo que llegue con el tiempo y de forma natural.

Por ahora solo pido, gentimente, a todos los que quieran que recen por mi busqueda de trabajo y fidelidad al Plan de Dios.

Charria.

lunes 30 de junio de 2008

Al cabo del sueño…


Es la primera vez que escribo en un vuelo y la pregunta de esto qué tan “un sueño” es este viaje que emprendo hoy.

El llegar a hacerme esta pregunta radica en que veo varios elementos que se unen y que están en el ámbito personal y profesional.

Va a ser a primer vez que vivo solo… por lo que estoy muy expectante a lo que pueda llegar a pasar a nivel personal. Lo digo por que otras veces que ya he estado viviendo fuera de mi casa se perciben cambios. También es cierto que, muchas veces, las cosas que tenemos planeadas no son las que al final se realizan, así como las expectativas y metas que se esperan tener. En situaciones como esta hay que ponerse en manos de Dios, dar todo de uno por hacer lo que se quiere y, al final, discernirlo a la luz de lo que el Señor nos pide que hagamos. No es algo fácil, pero si no fuera por ese método, en este momento, quizá, estaría en Bogotá, viajando a Lima o trabajando no sé en donde.

Además, gracias a actuar de acuerdo a esta forma, se percibe tranquilidad (no de pasividad) interior que confirma que la elección ha sido la adecuada. Es esa tranquilidad la que me lleva a decir en este momento que soy feliz en mi vida. Y no es felicidad de sonreír a todo el mundo o pasármela de fiesta en fiesta. Es una felicidad de verdadera vivencia en la dinámica del dolor-alegría. Pues muy contrario a lo muchos piensan, considero que la felicidad no es seguir un camino por el que todo se nos es dado y facilitado, si no todo lo contrario, es un camino que nos ejercita y nos prepara para vivir plenamente. En el que muchas veces creemos no tener las fuerzas para seguir, pero que, aun así, ante la dificultad y el agobio, y sin darnos cuenta, Dios no da eso que nos hace falta. Muchas veces no tenemos claridad de lo que es, pero solo con fe y esperanza podremos seguir el camino.

Es esa fe la que, finalmente, me tiene en este vuelo. Es un viaje que emprendo por la vida, una inserción mayor en mi y en el mundo. Así que de la misma forma, aunque esto pueda sonar un poco abstracto para algunos, los invito a que confíen en el Señor, sigan su camino y recuerden que sólo así se podrán desplegar plenamente, alcanzar la felicidad que todos buscamos.

Charria